CULTIVO INTENSIVO

Nuestro olivar se cultiva, con el fin de obtener las mejores aceitunas,
con la técnica de regadío por goteo para maximizar la floración del olivo en primavera y evitar su deshidratación en verano.  De esta manera  el árbol estará sano y nutrido todo el año.

El objetivo final de nuestro olivar Tierras de Casa Blanca, como la de cualquier actividad agrícola, es maximizar el beneficio,  incrementar la producción con calidad y reducir al mínimo los costes de cultivo.

Para esto, el olivar de Tierras de Casa Blanca tiene ya en régimen superintensivo parte de su plantación.  A diferencia del olivar con marcos de plantación muy espaciados, el cultivo superintensivo de nuestro olivar obtiene una fórmula de rentabilidad rápida y asequible.

Es indudable que el consumidor de aceite busca cada vez mejor calidad de aceite y ya no persigue el precio más barato.  Gracias a que el consumo de aceite de oliva está aumentando en el mundo, con estas premisas el olivar superintensivo tiene un largo futuro por delante.

Dentro de nuestras variedades disponibles, es la arbequina la que se adapta  bien a la formación en seto, la que por sus características  no se daña con la recogida mecanizada gracias  a la flexibilidad de sus ramas y al fácil desprendimiento de su fruto.

CULTIVO TRADICIONAL

Fundamental es también  la poda.  Haciéndola de una manera correcta,
favorecemos que el aire y la luz entren y se distribuyan de manera uniforme por su interior para que todo el fruto sea homogéneo y de calidad.
Elegir el momento de la recogida es crucial. La aceituna debe estar en estado de maduración temprano, con un color verde casi pálido. La aceituna está viva, por tanto la climatología decidirá cuándo es el momento óptimo para su recolección. Una vez se ha recogido la cosecha, preparamos de nuevo el olivar para el próximo año.